MÁS QUE UNA HERMANDAD.
Pasamos a lo mucho, media hora en esa tienda y no había nada que me convenciera para comprarlo, así que salimos de Carolina Herrera, para dirigirnos a Salvatore Ferragamo. Allí siempre había zapatos que me hacían feliz.
Entramos a la tienda, y de inmediato pude ver unos botines hermosos, como en efecto de película, esos botines era lo único que mis ojos veían, lo demás era borroso y sin importancia. Corrí hasta esos zapatos, que estaban creados para mí. Los tome, me aferre a ellos y sonreí mucho.
--Cálmate amode, así terminaras por destruir esos botines, los estas apretujando demasiado.
--Es que son tan hermosos—Me sentí por un momento el gollum smeagol del señor de los anillos, cuando dice “Mi precioso” –Es que míralos Jeanette son tan perfectos.
--Sabes, la cara que acabas de poner me da miedo
--¿Por qué?—Inquirí sin dejar de ver con inusual insistencia esos bellos botines—Dime
--Porque estas poniendo una cara como de placer, cosa que me asusta demasiado—Se alejo unos pasos—Creo que estas enamorada de esos botines.
--Algo así—frote los botines contra mi mejilla izquierda—Es que son tan hermosos y se me verán perfectos.
--Si bueno, pruébatelos y vamos a comprar lo demás que ya es tarde—Me señalo viendo su reloj—Recuerda que tenemos que empezar el proyecto de el Sr. Banner
--Si—Regrese al mundo real—Esta Bien
Me quite los zapatos de tacón que traía puestos para medirme esos botines. Me quedaban perfectos estaban hechos para mí. Como diría mi mamá me quedaban como guante.
--¡Jeanette Míralos!—Me miré al espejo, enfocando mi mirada en los pies—Son, son simplemente…
Jeanette me había interrumpido
--Lindos—Me sonrío condescendiente—Ahora cámbiate de nuevo los zapatos, tenemos que seguir con las compras, el tiempo se acaba.
--Si—Me cambie el calzado una vez más--¡Oh no puedo esperar a ponerme estos lindos botines para el concierto!
--Lo sé—Miró hacia la nada--¡El concierto!—Eso era lo que más la emocionaba—Oh… el concierto
Termine de ponerme mis zapatos y de guardar los botines en su caja correspondiente, cuando mire de reojo a Jeanette, seguía perdida en su pensamientos. Quizás era otra cosa, pero ella estaba absolutamente fuera de este mundo.
--¿Qué pasa amore?—La mire con detenimiento, traté de descifrar lo que le pasaba—Dime, ¿Qué pasa?
--Nada—Declaró tajante.
--No me digas… Tú tienes algo así que dime, puedes confiar en mí—Tome su mano, estaba fría y sus dedos engarrotados—Dime anda… ¿Qué pasa?
--Es solo que pienso—Apretó mi mano fuerte, la choco contra su pecho, estaba abriendo su corazón conmigo—Que… solo pienso que las cosas van mejorando, pero hay algo más que no logro descifrar, solo siento que hay algo más.
--Y te esta atormentando—Apreté un poquito más su mano, estaba tratando de hacerla sentir que contaba con todo mi apoyo, y así era—Puedo sentirlo… Ese algo más te está asfixiando
--Si—Desvió la mirada, pude notar que los ojos de Jeanette tenían un inusual cambio, quizá ella tenía ganas de llorar y las estaba reprimiendo—Bueno no me asfixia a decir verdad—Una vez más evito mi mirada—Solo siento que hay algo más
Me percaté que ella estaba evadiéndome, así que me pare de mi pequeño sofá. Deje la caja sobre el asiento de piel negra. Me acerque a ella y la abracé con todas mis fuerzas. Besé una de sus rosadas y blancas mejillas y de nuevo la abracé.
--Amore confía en mí—Le hable al oído—Somos más que hermanas y puedes decirme lo que quieras ¿De acuerdo?
--Si—Oí su respiración algo diferente y su voz no era la de siempre—Lo sé
--Tú solo confía en mí, deja salir lo que sea que tengas dentro—La conforte—Solo déjame entrar, si no como te ayudare.
--Está bien—Hundió su cabeza en mi cabello, pude sentir su respiración en mi oído—Oye
--Mande
--Esa chica de la caja, nos mira raro—Se puso alerta—Me asusta la forma en que nos ve
--Déjame ver—Me separe de Jeanette y me voltee, era cierto la chica de la caja nos miraba raro como si fuéramos bichos, no dejaba de lanzar miradas furtivas en nuestras dirección—Es cierto, no sé que nos ve
--Ni yo—Declaró—Es mejor que nos vallamos de aquí
--Si, solo déjame pagar los zapatos y vamos a otra tienda donde no nos miren feo—Tome la caja del asiento de piel—Estas cajeras tan… extrañas me dan paranoia
--Dímelo a mí, sentí como si me quisiera enterrar un cuchillo o algo por el estilo.
--No digas eso—La tomé por el brazo derecho—Ni de broma, yo no sé qué haría sin ti
Me sonrió cálidamente.
--Y yo no sé qué haría sin ti—Empezamos a caminar hacia la caja—Me sentiría vacía hunny
--Yo a decir verdad, me sentiría al borde de la locura, estoy tan acostumbrada a estar siempre y a cada segundo contigo—La mire a los ojos y le sonreí—Siempre juntas ¿De acuerdo?
--Siempre juntas
Jeanette estaba a punto de abrazarme cuando la señorita de la caja, interrumpió.
--¿Puedo ayudarles en algo?—Lo dijo en un tono de hastío que realmente ofendía—Señoritas…
--Si—Camine hacia la caja y puse está en la mesa, le lancé una clase de mirada retadora, para que dejara de vernos así, claro sin olvidar el tono de mi voz que era muy presuntuoso—Cóbrame estos zapatos ¡Cajera!—Quizás me oí muy despectiva diciéndole así, pero me disgustaba la forma en que nos miraba—Tengo prisa, así que hazlo rápido.
--Claro—Tomó mi caja muy molesta, reviso el contenido y me miro—Estos botines son bastante caros—Lo dijo como si insinuara que no me iba a alcanzar o algo así— ¿Tarjeta de crédito ó Efectivo?
--Efectivo—Le señale, sacando el fajo de billetes de el bolsillo de mi pantalón—Solo dime cuanto es…
--Son $11000 pesos—Había dicho el precio con tal placer, como si esa cajera supiera que no me iba a alcanzar con el fajo de billetes que yo traía—Señorita
--Está bien—Estaba segura que en mi mano no había tal cantidad, a lo mucho había cerca de cinco mil pesos, pero no once. Esa… mujer trataba de humillarme, pero no lo iba a permitir—Oye pero si pon la caja en una bolsa de papel ok
--Si claro—Metió los zapatos en la bolsa que le había pedido, pero aun así esperaba que en mi fajo de billetes estuviera la cantidad que me había pedido--¿Algo más?
--Nada más—Estaba a punto de entregar mis míseros cinco mil pesos, para ser vil mente ofendida cuando ella me dijera que hacían falta seis mil pesos más—Aquí esta…
Jeanette me interrumpió antes de que entregara el dinero…
--Hunny mejor paga con la tarjeta ya vez que después te dan puntos por pagar con ella—Me había salvado la vida con eso, ella sabía cuando yo estaba en aprietos y siempre me sacaba de ellos—Así después y te regalan algo los del banco por un uso consecutivo de la tarjeta.
--¡Claro! Es una buena idea amore—Saque la tarjeta de mi cartera y se la di a la encargada—Aquí esta—Me guarde mi fajo de billetes en el bolsillo del pantalón de nuevo—Por favor apresúrate, tengo prisa
--Claro—Menciono ella con fastidio. Se le había arruinado su plan de avergonzarme—Espere un momento mientras paso la tarjeta—Deslizó mi plástica salvación por la ranura de su estación esta hizo unos ruiditos—Listo, aquí tiene. Gracias por su compra
--Gracias—Tome la bolsa de la mano de la encargada y me dirigí a la salida—Vamos amore que se nos hace tarde.
--Si ya voy hunny—Pude oír los pasos de Jeanette hasta que llego a mi lado—Deberías de ver la cara de la tipa esa
--La veré—Me di la vuelta y le eche una ojeada a la encargada. Me miraba con odio o algo así ¿por qué? No lo sabía a ciencia cierta--¡Dios mío pero que mujer tan amargada!
--Si, así es—Jeanette de nuevo tomo mi mano—Pero ahora vamos a comprar lo demás
Tomé la puerta de cristal por la manija y la halé hacia atrás, cuando escuche la estupidez más grande que pueda existir en este planeta.
--¡Que paso?—Le pregunto alguien a la encargada que hacía unos momentos nos atendía--¿Te dijeron algo?
--No—Declaro ella—Es solo que no me agrada mucho atender lesbianas
Cuando escuche tremenda sandez me pare en seco. Sentí como la sangre me hervía y también que un choque de corriente eléctrica pasaba por mi cuerpo hasta llegar a la punta de mis cabellos. Se acalambro mi mano derecha. Inmediatamente Jeanette me miro perpleja.
Me di la vuelta y me dirigí hacia esa encargada, que era tan… Estúpida. ¿Quién se creía ella? No tenía derecho a juzgarme ni a mí ni a nadie y mucho menos a Jeanette. ¿Qué no se había visto en un espejo? Ella que era regordeta, baja, de tez blanca, pero con un cutis mas grasoso que una dona recién frita, llena de imperfecciones, dientes chuecos , cabello escaso y voz de juguete chirriante, claro sin omitir que su atuendo de trabajo le quedaba chico, pareciera que la ropa explotaría por tanta presión. ¿Acaso ella tenía derecho a ponerse a juzgar a quien entrara a la tienda a comprar?
--Disculpa, ¿Acabo de escuchar que me llamaste lesbiana a mí y a mi acompañante?—Si ella llegaba a negarlo le daría una tunda allí mismo—Responde
--No—Esa desgraciada había osado mentir, negó lo que acababa de decir hacia unos segundos antes, yo tenía que darle su merecido—Jamás diría eso—Lo había hecho de nuevo mintió—Señorita
--Mira tú… --Jeanette me interrumpió, me tomo por el brazo y se postro delante de mí.
--Quiero hablar con el gerente—Declaro ella muy segura de sí misma—Ahora mismo
--Claro que si señorita—Le había cambiado el color de la cara a esa empleada deshonesta racista—Ahora mismo lo llamo.
Se movió de su lugar de trabajo, y corrió como un pingüino hasta una puerta negra detrás de un mostrador de caoba.
Entonces Jeanette me dio un tirón por el brazo, para que yo quedara al frente de ella, y así fue quedamos frente a frente.
--Oye—Comenzó a hablar—No puedes andar por la vida echándole pleito a cualquiera que te llame lesbiana o me diga a mí lesbiana
--¿Qué?—No podía creerlo ella me pedía que no la defendiera— ¿Me estás diciendo que deje pasar por alto el hecho que te llamen lesbiana?
--A si es—Lo dijo con una calma que me asustaba—Déjalo pasar, tú sabes que no lo soy con eso basta ¿No?
--Pues—En ese punto tenía razón—Si, pero no me gusta que te insulten ¿Entiendes?
--Lo sé y te lo agradezco—Me sonrío—Pero deja que la gente piense lo que quiera, aquí lo que importa es lo que pensamos nosotras dos ¿No crees?
--Si—Baje la cabeza—Tienes razón…
--¡Hey! No bajes la cabeza ¿Si?, Recuerda que mañana es el concierto de Tokio Hotel—Sonrió, pude notarlo porque la vi de reojo—Así que arriba esos ánimos Hunny
--Cierto—Sonreí muy fuerte, estaba feliz—Tenemos que disfrutar ese concierto al máximo
--Lo sé—Al parecer se imagino algo—Ya me veo gritándole cosas a Tom
--Hahahahaha—Me reí con todas mis fuerzas—Si yo también ya te imagine.
--Si—Sonrió aún más—Tom
--Bueno, bueno y para todo esto ¿Dónde está la incompetente esta?—Mire con desdén el establecimiento—Porque muy gustosa bien que nos dijo lesbianas, pero no afronta las consecuencias de lo que dice la muy cobarde
--¡Cálmate!—Puso los ojos en blanco—No creo que aun llegue a una frontera del país. Así que no debe estar muy lejos.
--Pues más le vale—Crucé mis brazos. Estaba muy molesta—Porque yo iría por ella.
--¿Te quieres calmar pequeña Terminator?—El gerente salió de su oficina o lo que fuera con la señora esa detrás de él—Ya ves allí viene el Gerente y con tu escapista detrás
--Más le valía venir—Mascullé
--Ya—Me dio un pellizco en el hombro izquierdo—Shh… Déjame oír que dirá la señora esta cuando ponga una queja
--Ok—Me sorprendió su plan—Está bien me callaré
El gerente sé acercó a Jeanette y detrás estaba esa… señora
--¿Deseaba hablar conmigo señorita?—Inquirió con mucha educación—Me informaron que así era
--Si así es—Apareció un gesto de seriedad en el rostro de Jeanette—Quiero poner una queja
--Si dígame ¿Cuál es?
--Pues aquí la señora, que nos atendió y que ahora está detrás de usted—Jeanette señalo a la implicada con la mano—Al salir de la tienda, nos llamo lesbianas. Cosa que nos molesto mucho
--Ok—El gerente miro bastante feo a su torpe empleada—Continúe
--Pues, aquí mi amiga—Me tomo por el brazo—Vino a reclamarle el insulto y su empleada lo negó todo—Yo asentí con la cabeza—Y creo que eso es bastante deshonesto porque prácticamente había gritado que mi acompañante y aquí su servidora éramos lesbianas. Por puro valor cívico debería de sostener las cosas que dice ¿No cree?
--En efecto señorita—Bufo—Le ofrezco de antemano nuestras más sinceras disculpas a las dos
--Está Bien—Yo sabía que Jeanette se estaba aguantando las ganas de reírse de la cara que estaba poniendo la empleada—Las aceptamos, pero con una condición
--¿Cuál?—Pregunto el señor—Dígame estoy a sus ordenes
--Que esta señora nos ofrezca una disculpa sincera, a las dos por habernos dicho lesbianas.
--Eso no tenía que pedirlo, ella se disculpara por lo que hizo—Se hizo a un lado y dejo al descubierto a la señora—Discúlpate con las señoritas.
Ella se acerco a nosotras. Puso una cara de vergüenza que parecía sincera.
--¡Discúlpenme por favor no era mi intención ofenderlas!—Se le quebró la voz—De verdad perdón
--Disculpa aceptada—Dijimos Jeanette y yo al unísono
--Gracias—Declaro ella
--De nada—Mencionamos—Bueno ahora tenemos que irnos, tenemos más compras que hacer
--Claro que si, las acompaño a la salida—Menciono el Gerente
--Gracias—Le sonreí—Cuídese mucho, que tenga lindo día
--Igualmente—Menciono
Salimos de la tienda, y nos dirigimos a Max Mara, para ver que había de nuevo en los aparadores. La verdad no había nuevo. Bueno si pero no era apto para el concierto, así que seguimos caminando. Hasta que encontré un puesto rodante dentro del centro comercial. Vendía accesorios y ropa a la moda. Me pareció una buena idea comprar lo faltante allí. Tenía mejores cosas que una tienda de marca. Había varios collares, anillos y pulseras de donde escoger y unos hermosos Jeans de tubo de mezclilla que estaban hechos justo para mi, una blusa negra hermosa muy delgada y apta para un concierto ya que por lo mismo de que era delgada la tela no me asfixiaría del calor en el inmueble, también había un lindo suéter negro tejido hasta la cintura muy calientito a mi parecer, y una linda bufanda negra también de tela liviana. Mi atuendo perfecto para el concierto quizás me costaría menos de $1500 pesos. Estaba contenta con ello. Así que me acerque a el puesto y comencé a preguntar precios de lo que me interesaba.
Terminaron las compras. A fin de cuentas me gaste como tres mil pesos en accesorios y la ropa, maquillaje y demás. Pero estaba lista para el gran día.
Jeanette y yo caminamos hasta llegar a las escaleras eléctricas del centro comercial. Teníamos las manos llenas de bolsas.
Estábamos felices la habíamos pasado muy bien. Aunque para ser sincera tenía bastante hambre, mi estomago hacía ruiditos extraños. No habíamos comido absolutamente nada desde las nueve y media de la mañana en la preparatoria y ya eran las siete y media de la noche. Ya era justo que comiéramos algo.
--Tengo hambre Hunny
--Yo también tengo hambre amore—Con esfuerzos le tome la mano, tanta bolsa me lo impedía—Prefieres comida rápida o vamos a tu casa a comer algo o si prefieres a la mía.
--Vamos a la tuya hunny—Me soltó la mano por un momento, las bolsas se le iban a caer—Siempre haces unas cenas bastante ricas
--Lo sé, hahahaha—Reí jubilosa—Ya sabes cuando quieras
--Bueno apresurémonos porque aun hay que buscar el tema para el proyecto del Sr. Banner
--Cierto—Llegamos al final de las escaleras eléctricas del lugar—Tengo una pregunta amore
--Dime Hunny
--¿Cómo abriremos el auto si traemos las manos bien ocupadas?—Seguí caminando con cuidado, mis tacones no eran muy seguros si no veía por donde caminaba por las bolsas--¿Estará difícil no?
--Ni tanto solo pongo unas cuantas bolsas en el piso abro la cajuela y las meto y ya—Me explico mientras se adelantaba al auto—Así que andando, pero por favor camina con cuidado no quiero que te rompas el cuello un día antes del evento más importante de nuestra vida
--Lo sé—Seguí caminando con cuidado—No debo morir
Jeanette, llego hasta el auto y guardo las bolsas. Regreso hasta mi lado para ayudarme, ella sabía que yo corría el peligro de matarme en el intento de llegar sana y salva a la cajuela de nuestro vehículo
--Dame acá no confío en tu equilibrio—Me quitó las bolsas de la mano izquierda—Solo trata de caminar rápido pero seguro ¿De acuerdo?
--Si
Me apresure hasta llegar a la cajuela, ya allí se mofó de mi tardanza
--Una tortuga hubiera llegado antes que tu
--Calla y abre la cajuela
Abrió la cajuela, metimos las bolsas y nos dirigimos a la parte de enfrente. Cuando der repente nos salió de la obscuridad ese tipo acosador.
--Hola Diana—Salte del susto, casi grite--¿Puedo hablar contigo?
--No—Estaba al borde del infarto—Vete
--Pero esque…--Jeanette interrumpió
--Que te vayas, ve como hiciste que se pusiera—Se acercó a él, sentí que ella lo golpearía—Vete ¿no oíste?
--Está bien—Puso cara de perrito regañado—Yo solo quería decirle lo que siento por ella
--Pues no se lo digas, o la mataras de un susto—Frunció en seño—Y si quieres hablar con ella, que sea de día y no salgas como un rufián ni te plantes frente de ella, porque le provocaras una crisis de algo.
--Está bien, ya entendí. Me voy
--Más te vale amigo—Jeanette me miro una vez más--¿Hunny estas bien?
--Creo que si—Traté de recuperar el aliento—Entraré al auto, allí estaré mejor
--Si, sabes que mejor vámonos a tu casa inmediatamente, valla a salirnos otro loco—Se metió al auto, al mismo tiempo que yo, cerro la puertezuela de un solo tirón—Hunny cierra la puerta.
--Si ya voy—Cerré la puerta y me abroché el cinturón de seguridad—Vámonos… me siento algo rara
--Es el susto Hunny—Encendió el auto—Pero en lo que menos esperes veras que estaremos en tu casa
--Está bien—Susurré—Me late muy fuerte el corazón
--Trata de calmarte—Encendió la radio—Mejor oigamos a Tokio Hotel
--Si—Asentí sumisa—Eso es mejor
Jeanette, puso de nuevo vía WIFI la radio oficial de Tokio Hotel. Mencionaron el concierto del día siguiente e inmediatamente empezó a sonar “Komm” Jeanette se la sabia de cabo a rabo. Yo también pero estaba demasiado asustada para cantar. Así que solo recargue mi cabeza en la puerta, con la ventana abierta para ver si se me bajaba el susto.
Cerré los ojos un momento. La música me arrullaba.
Cuando abrí los ojos Jeanette estaba bajando las cosas de la cajuela. Estábamos en la cochera de mi casa.
Cerré los ojos de nuevo. Hasta que oí un golpeteo en la ventanilla de mi puerta.
--Hey ya llegamos hunny—Miraba por el vidrio—Anda, vamos adentro para que te tomes algo para el susto.
--Está bien—Me quite de la ventanilla y comencé a desabrochar el cinturón de seguridad. Sentía que los músculos de mi vientre me dolían más que nada—No me siento nada bien amore—Cerré por completo la ventanilla—Me duele mucho el vientre.
--Nena es por el susto—Me ofreció la mano para ayudarme a levantarme del asiento de piel, mullido de su auto—Gracias—Tome su mano y me levante con cuidado. Falsearon un poco mis pies—Es que siento que los oídos me zumban
--Es por el susto—Me ayudo a despegarme de la portezuela para poder cerrarla y poner la alarma—Vamos adentro ya allí te sentirás mejor te lo aseguro.
--Ok—Me sostuve de Jeanette, de verdad sentía que me desmayaría—Gracias por estar conmigo
--No me agradezcas
La mire. Me di cuenta que en verdad había una conexión muy especial entre nosotras dos. Ella sabía con seguridad las cosas que yo sentía o pensaba con solo verme a los ojos. Eso ni mi madre podía hacerlo. Solo Jeanette, aunque últimamente le estaba fallando la conexión, porque no se dio cuenta de las cosas que le eh ocultado, que obviamente tenían que ver con Javier y mis sentimientos encontrados
--Te quiero más que a nada Jeanette—Le dije mirándola a los ojos y sonriendo—No sé qué haría sin ti la verdad
--Ni yo sin ti—Llegamos al pórtico—Hunny saca la llave
--Claro—Busque la llave de la casa en mi pantalón—Amore… Qué crees… La llave no está aquí debe estar en mi ropa sucia de hoy en la mañana—Seguí hurgando en mi bolsillo--¿Qué vamos a hacer?
--Pues saca la llave de el alero
--Cierto—Me reí—Tu sabes todo—Saqué las llaves del alero y abrí la puerta—Listo—Guarde de nuevo las llaves en el alero—Vamos
--Si—Caminamos hasta la sala de mi casa—Déjame meter las bolsas, las deje aquí alado de maseta de helechos de tu mama
--Te ayudare—Me pare detrás de la puerta para mantenerla abierta y ayudarla a meter los paquetes a fin de cuentas eran míos—No puedo dejar que todo lo hagas tu.
--Está bien—Sonrío—Toma—Me paso las bolsas y yo las fui acomodando en el sofá—Ahorita que acabemos de meter los paquetes inmediatamente iremos a ver cómo te queda la ropa
--Si—Me emocioné
No tardamos mucho en meter los paquetes y muy pronto de lo que imaginábamos ya estaba yo arriba en el baño de mi habitación probándome la ropa.
Me quedaba bien ó solo era la euforia de probarme las prendas para el concierto. Eran las dos
Salí del baño.
--¿Y Bien?—Modele un poco--¿Qué te parece?
--Te ves genial—Se quedo perpleja—Lucirás muy bonita mañana en el concierto
--Gracias, no puedo esperar a que sea ya el concierto—Di unos brinquitos—Estoy emocionada
--Lo sé igual yo—Gruño el estomago de Jeanette tenía hambre—Por dios tengo hambre
--Lo sé… Yo igual—Gruño mi estomago—Me cambiare rápido para bajar a hacer algo der comer para las dos
--Está bien hunny, pero apresúrate—Se recostó en mi cama y cerró los ojos— ¡Tengo Hambre!
La escuche desde el baño y le conteste
--Ya oí—Me estaba quitando la blusa—Dame un segundo mas
--Apúrate o moriré de hambre—Se oyeron sus pies golpeando contra la duela, como si estuviese pataleando en un berrinche—Me muero… Tengo Hambre
--Ok ya te oí—Salí del baño el puro brassiere, sin blusa ni nada, solo el brassiere y los jeans y mis botines hermosos de marca—Iré a hacerte algo de cenar, no quiero que mueras.
--Gracias—Me miro— ¿Y tú que vendes?
--Nada, solo iré a hacerte de comer—Apague la luz del baño y cerré la puerta—Así que vamos abajo
--Bueno—Se paro de la cama—Vamos
Bajamos las escaleras hasta llegar a la cocina de mi casa. Saque cereal de la alacena, leche del refrigerador, un plato del mueble y una cuchara del cajón de los cubiertos.
--Toma—Puse todo sobre la mesa—Sírvete esto mientras pongo los roles de canela en el horno de micro ondas
--Ok—Tomo las cosas de la mesa se las acerco—Y también te pondrás algo encima ¿verdad?
--Si solo déjame hacer esto rápido—Me moví deprisa a poner el paquete de roles en el micro ondas en un platón—Cuando escuches que el horno acabo de calentar los roles me avisas ¿De acuerdo?
--Si—Se metió una cucharada de cereal a la boca—Claro
Subí rápidamente las escaleras para cambiarme. Entre a mi cuarto e inicie a cambiarme. Mientras desabrochaba mi pantalón y bajaba el cierre me llego a la mente el hecho de que mañana era el concierto. Y estaría delante de mis ídolos vestida tal y como lo estaba ahora. ¿Me veía realmente bien? Eso solo sabría cuando saliera a la calle y algún tipo vulgar me dijera un piropo. Eso era un buen indicio que iba bien vestida. No estoy diciendo que me agrade solo que es un buen indicio. Baje los pantalones hasta la mitad de mis piernas, me senté en mi cama para quitarme los botines.
Baje el cierrecillo de estos con cuidado y me quite cada botín con cuidado y los puse en su caja. Termine por bajarme por completo los pantalones y sacármelos de un tirón. Busque mí short de pijama en mi cajón de los pijamas. Y mi blusa. Cuando Jeanette grito.
--¡Hunny, ya están!
Salí de mi cuarto y baje de las escaleras sin blusa de nuevo. Únicamente con calcetines y mi short rosado. Traía la blusa con estampado de cerezas en la mano izquierda. Al entrar casi corriendo a la cocina me caía los calcetines y el piso no hacían buen juego. De no haber sido por la cornisa de la mesa me hubiese caído horrible.
Me apresure a sacar los roles de canela del horno, lógicamente antes había tomado un guante para no quemarme. Los puse sobre la mesa.
--Aquí están—Sonreí mientras acomodaba el platón en la mesa—Listos para comerlos
--Gracias—Declaro ella mientras acababa su cereal--¿Y tú no piensas vestirte jamás o me estas presumiendo tu flacucha fisonomía?
--Ninguna de las dos—Deje caer el guante en la mesa—Ahora mismo me pongo mi blusa—Tome la rosada blusa y me la puse—Ya ves ya soy de nuevo una persona vestida.
--Menos mal—Tomo un rol con cuidado—Ya estaba empezando a dudar de que comes todos los días, estas demasiado delgada
--Cállate—Me senté a la mesa—Tu sabes que si como, es solo que no engordo, eso es raro sabes
--Si lo sé bastante raro—Mordió su rol
--Sabes no tengo hambre—Mire con asco la comida—Se me fue el apetito
--Hunny tienes que comer, no quiero que te desmayes o algo así a medio concierto—Siguió comiendo de su rol—Me preocupas
--Si ya sé pero es que no tengo hambre—Aleje de mi vista el cereal y los roles—Mejor me iré a dormir en cuanto acabe de asear los trastos
--Bueno si tu quieres—Torció la boca en señal de desacuerdo—Pero deberías de beber siquiera un vaso de leche
--Después ¿Si?—Me pare de la silla y me dirigí al fregador—Ahora tengo que lavar esto.
Me puse a lavar los trastes, mientras tarareaba algo que estaba en mi cabeza. No tarde en lavar, quizás era porque estaba cantando o porque no eran muchos trastos pero el hecho era que no tarde nada.
--Listo ya acabe—Le sonreí mientras me secaba las manos con la toalla—Ya esta saciada tu hambre o ¿quieres algo más?
--No así está bien—Termino su leche—Ahora solo lo que quiero es que bebas un delicioso vaso de leche con chocolate ¿te parece?
--Si—Solo lo bebería por puro compromiso, no tenía ganas de nada—Pero que mejor sea leche sabor fresa, hoy no quiero chocolate
--Está bien como quieras—Se paró de su asiento—Yo lo preparare, solo dime donde está el saborizante
--En la puertecita de arriba de la tostadora—Le indique con el dedo—Allí esta
Saco el producto y preparo mi leche. Me ofreció el vaso de leche rosada con gran ímpetu, pero de tan solo verlo se me había revuelto el estomago por completo.
--Gracias—Trate de controlar las náuseas y le di un trago a la leche—Deliciosa—Le mentí y seguí bebiendo sin parar hasta acabarme el vaso por completo—Me siento mejor
--Lo sabia—Sonrió de oreja a oreja—Solo límpiate los bigotes de leche
--Claro—Con el ante brazo de la mano derecha limpie los restos de leche de mi cara—Vámonos a dormir ¿sí?
--Por supuesto—Me tomo por el cuello y subimos las escaleras poco a poco—Dime ¿Mañana iremos a la preparatoria o nos quedaremos aquí todo el día para arreglarnos a la perfección y esas cosas?
--Pues prefiero que nos quedemos aquí—Sentí que me iría para atrás de las nauseas, así que puse mi mano derecha sobre la pared—Me gustaría asegurarme que luzco bien
--Perfecto
--Bueno iré a quitar las bolsas de la cama—Me quite de encima el brazo de Jeanette y subí corriendo las escaleras hasta llegar a mi cuarto, caí sobre mis rodillas, estaba realmente mareada--¡Mierda no puede ser!—susurré—No sé qué demonios me pasa—metí todas las bolsas debajo de la cama—Tengo muchas nauseas
Jeantte entro a la habitación algo confundida por mi arrebato.
--¿Te pasa algo?—Me pregunto mientras me ayudaba a guardar las cosas en las bolsas y meterlas debajo de la cama—Te siento algo distante
--No nada—Me enfoque en las bolsas, si la miraba a los ojos se daría cuenta de algo—Es solo que muero de sueño e imagino que tu también, por eso me apresuro a quitar todo esto de la cama, para poder dormir.
--Está bien—No parecía muy convencida, me lo decía el tono de su voz—Te ayudo
--Gracias
Continué metiendo y acomodando bolsas debajo de la cama hasta que acabe.
--Amore ya puedes dormir—Le dediqué una sonrisa fingida, no era porque no quisiera sonreírle, me sentía rara por eso no me salió natural—Iré al baño creo que ese vaso de leche viajo rápido, tengo ganas de hacer pipi
--Ok ve—Seguía sin estar del todo convencida sus ojos me lo gritaban—Lávate los dientes que no se te olvide
--Si—Cerré la puerta del baño, que para mi favor era muy gruesa y no se escuchaba nada, si estaba bien cerrada, así que me aseguré de que lo estuviera—Ya vengo
--Claro—Se tapo con las cobijas y se hizo pelota por el frio—Ten cuidado con el piso
--Si—Sellé prácticamente la puerta, así no se escucharía si yo vomitaba la leche—Buenas noches
Me mire al espejo, no tenía la apariencia de siempre, mi rostro se veía como chupado y también habían aparecido en mis ojos unas horrorosas ojeras. Me veía blanca ó pálida a decir verdad no logre ver bien.
Porque cuando menos lo esperé llegaron las ganas de vomitar, corrí a la taza del baño, levante la tapa y el asiento y… paso lo que tenía que pasar vomite toda la leche. Esperaba que Jeanette no hubiera escuchado nada, porque si no me regañaría y me daría toda una cátedra de las enfermedades por no comer bien y por provocar el vomito y esas cosas.
Me enjuagué primero la boca y después lave mis dientes. Use mas enjuague bucal de lo normal para que mi aliento no me delatara.
Me lave la cara con agua bastante fría. Y salí de mi baño para meterme en las cobijas. Apagué la lámpara de noche y cerré los ojos.
--Buenas noches—susurré
--Buenas noches
Tome mi celular del buró y puse mi alarma a las 12:00 am.
Me acurruqué de nuevo. Y me quede profundamente dormida.
Oh My GOD! Me hice como una media hora leyendo esto!XD bostece, me adormile platique en el msn!XD
ResponderEliminary no acababa D: y ahora resulta que Diana es anorexica!(-8 OMG!jajaja...me da un poco de miedo esa amistad, es no se diferente pero cool!:D y pues olvidaron hacer la tarea del señor Banner
(-8'