HERIDAS QUE NO CIERRAN.
Me sentía bastante triste las cosas en mi vida no iban del todo bien.
Lo único que me consolaba era hablar con mi amiga Jeanette del próximo concierto de Tokio Hotel. A decir verdad era una banda muy buena, pero... creo que yo no tenía la fuerza emocional para ir a ese concierto con Jeanette, aunque muriera de ganas por hacerlo.
Había terminado recientemente una relación de mucho tiempo, y yo aun seguía herida prácticamente en estado de "Muerto Vivo", mi amiga Jeanette no se cansaba de repetirme una y otra vez que tenía que ir al concierto de Tokio Hotel para sentirme mejor, que tenía que sentir la fuerza de la música y la presencia de los chicos de TH eso me haría sentir viva y así lo olvidaría todo. Aparte de que ella Muere por Tom Kaulitz, y deseaba verlo en ese concierto, ella se preocupaba mucho por mí.
Paso una semana sin cambio alguno siempre era la misma rutina yo lloraba en mi habitación, veía las fotos que me saque con ese mal novio, comía helado, chocolates y a eso se le llamaba tener sentimientos encontrados en medio de una depresión.
Quizás la gente se preguntaba, porqué tenía esa depresión, la respuesta era sencilla, aunque también era necesario hacer de nuevo una pregunta bastante estúpida a decir verdad, pero tenía que preguntarme eso una y otra vez ¿Cómo fui tan estúpida para no darme cuenta que la que se decía mi mejor amiga era la amante de mi novio?, pues si la respuesta es más sencilla que nada. Y era la causante de esta depresión. Fui una total estúpida en creerle a ese tipejo que me amaba y a esa arrastrada que era mi amiga.
Aun maldigo el día en que los conocí a ambos. Sabía que la vida es cruel, pero eh llegado a la conclusión que la vida se ensaña conmigo, no solo es cruel "Me Odia", soy un imán para las desgracias.
Un millón de pensamientos malos se arremolinaban en mi cabeza, tenía que alejarlos de ella lo más pronto posible o terminaría reventando de gorda. Tanto helado me haría subir toneladas de peso.
Decidí escuchar música. Tome mi ipod del buró y busque mi lista de reproducción de Tokio Hotel. Allí estaba esa lista que me sacaba de está mundo y me transportaba a otro con solo oír su música. Amaba la música de Tokio Hotel era mi grupo favorito por mucho, podría mencionar algunas cosas, su música, el sonido, sus influencias, los integrantes, en resumen Tokio Hotel me encantaba
Deje que la música me relajara, que me transportara a otro mundo.
Desperté en algún lugar, no sé en cual no parecía conocido para mi, y no podía dejar por un lado que estaba obscuro, como boca de lobo, por muy rustico que esto se escuche, eso parecía “Boca de Lobo”, seguí caminando sin rumbo alguno.
A lo lejos pude distinguir una luz, no muy fuerte era muy tenue pero era luz, caminé en su dirección, a mi juicio parecía que había caminado más de diez horas. Hasta que llegue a mi destino, la luz tenia se había convertido en un umbral que lastimaba los ojos.
Entre cerré mis ojos y seguí caminando. Encontré una puerta negra, que decía “Acceso 1” Halé de la manija que tenia la puerta justamente al centro.
De esa puerta emano niebla y mucho aire, camine un poco más y caí al suelo, cuando me levante estaba en el mismísimo concierto de Tokio Hotel, eran ellos, Tom, Gustav, Georg y Bill.
No había ninguna duda eran ellos, no podía equivocarme podía reconocerlos a kilómetros, tenia bien estudiada la estructura de su cuerpo de cada uno, así que si no había ningún error estaba en el concierto de Tokio Hotel.
Camine hasta situarme en el frente en primera fila, para poder estar más cerca de mi banda favorita. Allí estaba yo parada enfrente de Bill Kaulitz, mientras el cantaba “Monsoon”, podía sentir que mi corazón iba al ritmo de la canción y que flotaba de tan solo ver la energía que Bill le ponía a cada canción cada vez que cantaba.
Voltee la cabeza un momento me había parecido escuchar algo raro, cuando enfoque la vista en un punto equis , estaba él mi ex novio besándose con esa tipa que se decía mi mejor amiga, no pude evitar sentir una oleada de dolor, caí al piso; mis rodillas se golpearon contra el mismo, los ojos se me llenaron de lagrimas.
Al fondo se escuchaba “Love is dead” Bill cantaba con tanto sentimiento esa canción que el alma se me desgarraba, sentía que el aire me faltaba, no podía soportar más presión, la herida que había en mi corazón estaba más abierta que nada, me puse de pie y al momento que mire a los ojos a Bill Kaulitz el termino la canción con “Its Over Now” y me desmayé.
Abrí los ojos, evidentemente era un sueño haber estado en ese concierto, pero hasta en mis sueños ese tipo me hacia sufrir, mis ojos estaban llenos de lagrimas, y a mi dolor le llegaba más peso. Ya que en mi ipod aun sonaba mi lista de reproducción de Tokio Hotel y en ese preciso momento estaba “Dont Jump” , Bill sabia como ponerle su sello personal a las canciones y transmitirles sentimientos, esta canción en especial tenía una armonía bastante triste y deprimente que a mi corazón no le hacía nada bien.
Debajo de mi cama, pude notar que había una camisa de mi amiga Jeanette, al parecer era de Tokio Hotel, quizás la había olvidado el viernes pasado que se quedo a dormir en mi casa, esa misma noche fue la peor de mi vida, intente cortarme las venas, gracias a dios Jeanette estaba conmigo de no haber sido así no se que hubiese pasado conmigo.
Me levante como pude, aun seguía llorando inconscientemente. Limpie mis lagrimas, me metí al baño para darme una ducha, solo así podía llorar sin que nadie o yo misma me diera cuenta y pena.
Puse mi ipod en la base de mi grabadora en el baño y puse “Sacred” esa canción me hacia sacar lo que traía adentro, TODO lo que traía dentro de mí, salía de mi sistema con esa canción, era maravillosa la forma en que Bill te hacía sentir diferentes cosas con solo cantar.
Me relajaba tanto la voz de Bill, que se me había olvidado el tremendo golpe que me había dado, cuando me caí de la cama, con esa terrible pesadilla. Pero ¿Para qué me engañaba a mí misma?, no era una pesadilla era mi subconsciente que quería que me diera cuenta que, tenía que dejar el pasado atrás y vivir el presente, que no tenía que depender siempre de ese… Mal Novio, que tenía que seguir con mi vida. ¿Pero cómo seguir con mi vida si él se encargo de matarme en vida?
Lo sé, losé era más que obvio que me negaba a dejar ir a Javier, pero es que yo si me entregue al máximo a ese noviazgo, le di mi tiempo, mi amor, mi todo y eso a él no le importo en lo más mínimo. Solo se fue con otra, sin pensar en las consecuencias de sus actos, y es que es tan difícil asimilar que el amor que él juraba tenerme murió de un día para otro.
De pura rabia en la ducha, golpee la pared y rompí un azulejo, el cual corto mis puño y por lógica sangro mi mano bastante. Como pude termine de ducharme sin ensuciarme de sangre.
La hazaña fue difícil pero logre hacerla, ahora el objetivo era detener la hemorragia que había en mi mano, antes de comenzar a vestirme y no llegar tarde a la escuela.
Comencé por echarle alcohol a la herida para que cauterizara. Tome la botella, le quite la tapa y dejé caer el alcohol en la herida, esa no fue mi mejor idea porque me hizo gritar más que si tuviera siete brazas al rojo vivo en mi lengua. Una traducción al castellano de lo que antes dije seria que me ardió bastante, lloré de dolor y se me salieron unas cuantas maldiciones. Después de mi acto casi suicida tome una gasa la coloque en la punzante laceración y la vende.
Me vestí lo más rápido que pude, puse algo de maquillaje en mis ojos y omití peinarme solo me puse un gorro encima de la cabeza y me salí de mi casa corriendo para alcanzar el transporte escolar.
Llegué a la esquina de la calle a tomar el autobús, pero mi estancia al subir en este no fue placentera como siempre, desde que la gente se entero que fui ruinmente engañada por mi novio con mi mejor amiga, era el centro de burlas de toda la preparatoria.
Y para mi desgracia Jeanette no estaba conmigo, ella me defendía era la única que sabía que esa infidelidad del que yo pensaba era el amor de mi vida me había dejado muy vulnerable, y era objetivo fácil, para burlas, bromas, humor negro y demás.
Tenía que soportar sola ese viaje de 100 kilómetros a la escuela, tenía que aprender a vivir por unas horas sin que Jeanette me rescatara, Lo sabía era imposible pero tenía que intentarlo. Algún día ella terminaría por hartarse de estarme cuidando las espaldas, y yo terminaría por morir porque si no era ella la que me rescataba, me dejaría morir. Esta depresión estaba acabando con mi vida, el dolor era más grande que nada. Mi vida se había resumido a llorar todo el día, no comer nada a menos que Jeanette me rogara para que comiera y eso le tomaba horas, después en mi cama lloraba por otras horas más hasta que el sueño me vencía. Todo, absolutamente todo se había vuelto un vórtice de dolor para mí.
Y no había, ni existía poder humano o sobrehumano que lograra que yo saliera delante de esta maldita, maldita depresión. Me estaba consumiendo.
Por la ventana miraba a la gente pasar, las hojas de los arboles caer y a los pájaros acurrucarse en sus nidos porque tenían frio. Ver las hojas cayendo de los arboles por el viento me recordó aquellos momentos bellos que había vivido alado de Javier, esas tardes sentados en nuestra banca preferida del parque esperando a que se metiera el sol, abrazados.
La nostalgia me invadía, mis ojos una vez más se llenaban de lágrimas de dolor, lagrimas que venían del corazón. Una vez más mi corazón y mis heridas actuaban por mí; así que de mi mochila saqué mis lentes, y me los puse. No me era de mucho agrado que la gente me viera llorar, si ya así se burlaban de mí ahora si me vieran llorando seria blanco fácil de más habladurías y sin la protección de la que ya no era mi mejor amiga, ahora era mi hermana. Jeanette se encargaba de protegerme, agradecía a dios y al cielo que me hayan mandado a una amiga de tan buen corazón que realmente me quiera y me apoye en las buenas y las malas.
Recargue mi cabeza en la ventana, saque mi ipod y escuche de nuevo desde el principio todos los discos de Tokio Hotel, las primeras canciones se pasaron como si hubiesen sido segundos hasta que de nuevo sonó en mi cabeza “Ready Set Go”, me estaba refugiando en la música, una vez más pero no era cualquier música era “Mi Música” lo que a mí me hacía sentir bien, bueno al menos antes de que me convirtiera en un bulto gris sin vida y sin sentimientos. En esos dulces ayeres cuando yo era una persona que emanaba energía, buena vibra y estaba feliz siempre. Escuchar esa música me hacía sentir mejor que nunca. Ahora solo lloraba más que antes, estaba segura de que si no me mataba de hambre; moriría de deshidratación por tanto llorar. Cualquiera de las dos era lo bastante patética para que llegara mi fin.
Mire hacia la nada por la ventana. Me pareció que las cosas no podían empeorar más, pero dentro de mi había un presentimiento que no me dejaba en paz, bajo esa cascara que parecía que era yo, quizás aun había una mujer pensante y que sentía que algo iba a pasar. No estaba del todo segura, pero qué más daba mi vida ya era un asco, una cosa más que se agregara o que se fuera de ella no sería de gran importancia.
Me enfoqué en escuchar a Tokio Hotel, y logré captar que la voz de Bill era tan dulce, ruda y seductora a la vez que las canciones eran perfectas.
Escuché un poco más y realmente Tom era un genio con la guitarra, porque se escuchaba tan bien, cuando hacia solos, claro seguramente él tenía que ser muy exigente en la guitarra que usara, porque no solo se necesita el talento de Tom si no también una buena guitarra que lo haga expresarse con las cuerdas como todo un genio de la música.
También note que Georg realmente le imprimía energía a las canciones cuando tocaba el bajo, había veces que las canciones eran tan nostálgicas que el bajo era lo que más importaba, aparte de que se complementa con la guitarra de Tom.
Y como olvidar la batería, Gustav sabia como golpear esos tambores, tan bien que con que tan solo él marcara el tempo con la Batería te hacía sentir ganas de bailar. Lógicamente si lo complementas con la maravillosa voz de Bill, la guitarra de Tom y el Bajo de Georg haces un Boom de pura música de calidad.
Estaba tan metida en mi mundo de Tokio Hotel, que no me había percatado que habíamos llegado a la escuela, hasta que el autobús se paro y casi golpeo mi cara contra el manubrio del asiento.
Alcancé a oír risillas al fondo, por mi incidente. Me pare lo más rápido que pude, evitando caerme en el pasillo del camión, llegue sana y salva a la puerta hasta que sentí unas manos en mi espalda.
Segundos después estaba volando por los aires, hasta que mi cara se impacto con un inmenso charco de lodo que había en el pasto.
Mi caída hizo tremendo ruido que varios estudiantes voltearon a ver qué pasaba, y allí estaba yo. En el charco de lodo, con toda la cara embarrada de este y llorando, aunque no se notara porque traía puestos los lentes ahora también manchados de lodo.
Entre la multitud y las burlas alcancé a oír una voz, que maldecía a todo mundo.
--¿¡Mierda, que pasó aquí!?
--Nada, solo que tu estúpida amiga, es tan patética que se cae sola- se reían de mí a carcajadas- ¡Por lo que más quieras llévatela de aquí da mala imagen a la escuela!-- sin piedad se regodeaban de ver mi desgracia
Agudicé un poco más mi oído, que estaba también lleno de lodo y me percaté que era Jeanette la que me defendía. Ella era mi ángel de la guardia.
--¿¡Estúpida!? , mira en primera la única estúpida que conozco eres tú y si no quieres salir con un ojo morado o sin dientes es mejor que te largues de una vez de aquí. Porque no respondo.
--¡Uy que miedo! , ya vámonos porque entre esta loca agresiva y la emo que se cae sola, van a darnos mala reputación.
El grupito que era comandado por esa mal amiga, Angelique que como antes ya había mencionado me había quitado el amor de Javier, justificándose que él le había pedido ayuda para regalarme algo que valiera la pena en nuestro aniversario de 11 meses de noviazgo, y a la semana de que empezaron a hablarse y a entenderse, Javier termino conmigo “Porque ya no era lo mismo”, el típico pretexto machista cuando tienen a otra, y el complemento de esa frase es “Necesito tiempo para pensar en mi” con eso lo dicen todo.
Jeanette, se acercó a mí, me tomó por el brazo y me levanto.
--¡Ey Levantate Hunny!, no te quedes allí—me explico condescendiente, levantándome poco a poco—mira que tu eres mejor que esa bola de…
-- No lo soy Jeanette, no lo soy—admití entre lágrimas—si lo fuera, ¿Porqué Javier me dejo?
--¡Ya basta de solo hablar de Javier!, No dependes de él, tienes vida propia y que hayas estado con ese patán fue el más grande error que pudiste haber cometido, deja el pasado atrás y vive el ahora—Me grito bastante molesta—por favor, reacciona hay gente que te quiere y debes de seguir por nosotros, no truncarte en una mala vivencia y tratar de encontrar él porque de su fracaso, deja de lastimarte a ti misma.
--Es que tú no entiendes…
No me dejo siquiera seguir, me dio una bofetada tan fuerte que los lentes salieron volando, y la mejilla me dolió tanto como si una mula me hubiese dado una patada en la cara.
--¡Ya basta deja de decir estupideces!
Jeanette me haló del brazo y me llevo a rastras al baño
--Oye amore, tienes la manita pesada eh—Declaré sobándome mi mejilla, me dolía mucho—Si te metes de Boxeadora me cae que el Canelo Álvarez sale huyendo de ti
--Hahahahaha, eres una tonta—Rio jubilosa—Estas regresando poco a poco, ya empiezas a decir tus estupideces graciosas
--Lo bueno es que me quieres, se nota que aprecias mi compañía—Dije con un tono bastante nutrido de sarcasmo—A eso se le llama ayudar al autoestima de una amiga.
--¡Ya sabes, cuando quieras!
Jajajajaja esa cosaa la chica Jeanette me agrada jajaja es tan graciosa (: pocas veces pongo "me dio mucha risa" y de verdad si me reí. Y esta es una de esas veces :D es cool!
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